War Requiem (Requiem de guerra, 1962) de Benjamin Britten, es una gran «misa de difuntos» que intercala los textos litúrgicos de la misa latina con una serie de poemas ingleses de Wilfred Owen (1893-1918), soldado, poeta y pacifista muerto en acción de guerra una semana antes del armisticio de 1918, a finales de la Primera Guerra Mundial. Responde a un encargo –Britten era reconocido como el compositor más importante del país en el Reino Unido y también en los EE. UU.– para celebrar la nueva consagración de la catedral de Coventry, edificada junto a las ruinas de la antigua, que fue destruida por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.
Britten quiso hacer –a partir de su profundo pacifismo– una obra de reconciliación por encima de los horrores de la guerra: no es un previsible homenaje a los soldados y héroes ingleses, sino una declaración de sus convicciones contra cualquier conflicto bélico. Por eso pensó en tres solistas vocales de las distintas nacionalidades de los combatientes: la soprano rusa Galina Vishnevskaya (a la cual finalmente le fue prohibido salir de la URSS), el barítono alemán Dietrich Fischer-Dieskau y el tenor inglés Peter Pears. Los intérpretes se distribuyen en tres grupos: el coro, soprano solista y orquesta principal, de tono suplicante y sentimiento de culpa, que cantan el texto de la misa; el coro de voces blancas y órgano, que también entonan este texto y representan la vida después de la muerte; y los solistas masculinos, que representan las víctimas de los combates, además de una orquesta de cámara, que cantan los textos de Owen. Obra muy imponente y contrastada, de una gran carga simbolista, constituye una de las obras maestras del siglo XX.
Anja Kampe, ian Bostridge i Peter Mattei.
Orquesta Simfónica y Coro del Gran Teatre del Liceu.
Coro de Camara del Palau de la Música Catalana.
Director de orquesta
Michael Boder
Con el apoyo de:
Benjamin Britten: War Requiem.