L'elisir d'amore 3

La propuesta de realizar un vídeo, que diera una visión personal de las óperas que el Gran Teatre del Liceu tiene previsto estrenar, se materializó con los alumnos de Comunicación Audiovisual de segundo de bachillerato artístico de nuestra escuela. 

Ellos se aproximaron (desde una cierta "extrañeza" hacia el fenómeno operístico) a las operas L’elisir d'amore, Street Scene y Lohengrin, buscando aquellos elementos que les fueran próximos: los temas, el ritual de ir a la ópera, etc.

En el caso de la ópera de Donizetti, obviamente la magia del amor, la atracción, el "bebedizo" fue un elemento que les atrajo y sobre el que se trabajó desde diferentes enfoques, tanto estilísticos como técnicos.

Por otro lado, el mundo mítico y la complejidad wagneriana de Lohengrin dio lugar a propuestas, muchas veces, de difícil concreción.

Los resultados reflejan el carácter de ejercicio de clase constreñido por el calendario y por las condiciones multidisciplinares de nuestro taller, y apuntan hacia la esperada, aunque no por ello menos gratificante, frescura de la visión de los jóvenes. Una visión a su vez muy lejana de la "etiqueta" operística.

Ginebra Alfonso, Mireia Sarabia y Gabriela Pena en su audiovisual contraponen la soledad pseudoalcohólica de uno de los miembros del triángulo amoroso del L’elisir d’amore con la apasionada fusión entre los otros dos vértices. La espiral de dependencia del elixir en la que se sumerge la desdichada se retuerce y acelera a medida que se estrecha el abrazo de los amantes. La orquesta, representada por la metonimia de un violín en las imágenes, también emprende un camino ascendente a partir del clímax que marca un largo agudo de la soprano. Nos acercamos al desenlace, el ritmo acelerado de la música es el eco de los latidos de los dos enamorados, y quizá también del hipo de la solitaria. El in crescendo, como no podía ser de otra manera, culmina en un beso. Tras éste, “coda”, fundido a negro y aplausos.