Proyecto artístico

Die Frau Ohne Schatten. Temporada 2000-01
Die Frau Ohne Schatten. Temporada 2000-01
Katia Kabanova. Temporada 2001-02
Katia Kabanova. Temporada 2001-02
Il viaggio a Reims. Temporada 2002-03
Il viaggio a Reims. Temporada 2002-03
Tosca. Temporada 2003-04
Tosca. Temporada 2003-04
Boris Godunov. Temporada 2004-05
Boris Godunov. Temporada 2004-05
Manon. Temporada 2006-07
Manon. Temporada 2006-07
Death in Venice. Temporada 2007-08
Death in Venice. Temporada 2007-08
Król Roger. Temporada 2009-10
Turandot. Temporada 2008-2009
Król Roger. Temporada 2009-10
Carmen. Temporada 2010-2011
Pelléas et Mélisande. Temporada 2011-2012

El Gran Teatre del Liceu, creado en 1847 en la Rambla de Barcelona, es un teatro de ópera que a lo largo de los años ha mantenido su función de centro cultural y artístico

Los objetivos básicos del Gran Teatre del Liceu son la creación de obras de arte que tengan la música como lenguaje preferente y la difusión de éste arte al más amplio número de ciudadanos. El instrumento principal para conseguirlo es la programación artística, determinada por el llamado «Plan Director» firmado entre las administraciones públicas y el Teatro.

Las líneas fundamentales del proyecto artístico del Gran Teatre del Liceu son las siguientes:

- Hay que mantener -por razones artísticas y económicas, dentro de la línea de los teatros europeos más reconocidos- el equilibrio entre dos criterios básicos: la presencia de obras y autores nuevos, que aporten un panorama lo más completo posible del arte de la ópera, y la del gran repertorio, que goza de una gran tradición y de una alta valoración del público.

- Deben estabilizarse las prestaciones de excelencia de la orquesta y el coro, objetivo preferente que condiciona el discurso artístico, el éxito de la programación y el prestigio internacional del Liceu, de los que depende el éxito de muchas iniciativas esenciales para la difusión del arte del Teatro: invitaciones en otros contextos, edición audiovisual, etc.

- Es preciso que las producciones sigan contando con figuras de prestigio internacional, de acuerdo con la tradición del Teatro, reconocida en todo el mundo. Para poner un límite al caché, la presencia de los solistas debe contratarse —como se ha venido haciendo hasta ahora— con gran antelación y asegurar las cesiones de imagen que permiten la viabilidad de la difusión de las obras. El Liceu, así mismo, debe seguir siendo una plataforma de formación y promoción de los jóvenes cantantes, en espectáculos de «pequeño formato» y también en los grandes cuando su preparación representa un progreso hacia el reconocimiento.

- La dramaturgia de las óperas y la personalidad de los directores de escena ha adquirido, en todo el mundo, una notable importancia. A pesar de divergencias puntuales, la política artística del Teatro en esta cuestión ha ayudado decisivamente a la popularidad y al éxito del nuevo Liceu. Los criterios han sido: traer al Liceu los directores de escena más prestigiosos de Europa; asociar al Liceu algunos de los mejores directores de escena del país; alternar producciones tradicionales con otras que modifiquen la literalidad de las acotaciones para expresar el sentido de la obra con un lenguaje nuevo. Las nuevas dramaturgias son insoslayables por razones de mercado y también artísticas. Debemos, sin embargo, alternar producciones literales con otras innovadoras para garantizar la pluralidad de la oferta que debe atender a un público, afortunadamente, muy diverso. En cualquier caso, el criterio determinante es la calidad estética de la propuesta, es decir, la fidelidad de la dramaturgia al sentido de la obra.

- El Liceu ofrece un amplio conjunto de producciones dirigidas a un público infantil y familiar. Debe dotarse a las sesiones infantiles y familiares del carácter de temporadas estables y prever también que lleven el Liceu a otros lugares del territorio a partir del acuerdo entre instituciones que convierta al Liceu en un proyecto colectivo.