Momentos musicales clave 'La bohème'

La música de Puccini, como esencia misma de la obra, resuena de manera sublime.
Playlist

Comparte el artículo

¿Quieres recibir las novedades? Suscríbete

Acto I, Rodolfo, Mimì

«Che gélida manina» / «Si, mi chiamano Mimì»

Mimì, la vecina de Rodolfo, llama a la puerta de su habitación pidiendo luz para su vela, que se ha apagado. En los minutos siguientes, la pareja se enamora sin remedio y se ofrecen mutuamente un resumen de sus vidas. Las dos arias consecutivas desarrollan todos los bellos motivos melódicos que se habían apuntado en el comienzo del primer acto y terminan dando forma a dos de las piezas para tenor y soprano –por su forma y su fondo apasionado– más perfectas jamás escritas.

 

Acto II, Musetta

«Quando m’en vo»

Musetta había sido la antigua amante de Marcello, el pintor que convive con Rodolfo. Todavía se aman, pero él no quiere reconocerlo. En plena noche y en público, en el concurrido café Momus, Musetta despliega un juego de seducción a ritmo de vals con el que pretende atraer de nuevo a Marcello –sin importarle que enfrente esté su nuevo amante, un viejo carcamal. Un aria para soprano ligera tan exuberante como milimétrica en su despliegue de pasiones.

 

Acto III, Mimì

«Donde lieta uscì»

Mimì y Rodolfo atraviesan una crisis. Ella cree que Rodolfo ha dejado de amarla, pero la realidad es más cruel: él es consciente de la grave enfermedad de Mimì, y siente terror ante la posibilidad de que muera. Su alejamiento es un movimiento instintivo para defenderse del miedo. En esta pieza, de una desoladora emoción, Mimì se despide de su amado con el corazón roto, consciente por fin de la realidad.

 

Acto IV, Mimì, Rodolfo.

Finale

El destino de Mimì es inevitable: su enfermedad es grave y no hay curación posible. En el último momento, los amantes se reúnen en la pobre habitación de Rodolfo, rodeados de sus amigos, para el adiós definitivo. Tumbada en la cama, y mientras suenan los principales motivos melódicos de la ópera, Mimì canta –con la voz apagada– su última prueba de amor. Mientras yace muerta, el acto concluye con un estruendo desgarrador de la orquesta, el grito de dolor que Rodolfo apenas puede emitir con su voz ya rota.

 

Comparte el artículo

¿Quieres recibir las novedades? Suscríbete

Temas: Òpera; Puccini

Continúa haciendo scroll para ver el siguiente artículo

Load next