Temporada 2021-2022

(Re)descubrir el paraíso

PROYECTAR el arte y la ópera como paraíso es hablar de la necesidad de protegerse frente a tanta desolación. El capitalismo como sistema de producción de mercancías y el coleccionismo de experiencias ad infinitum han alterado las relaciones personales. Bajo el imperio del hedonismo, el arte debe ayudarnos a organizar mejor la sociedad.

ACTUAR para que la ópera sea una puerta al crecimiento y capture las preocupaciones del ser humano y de su contexto; una experiencia estética que, con la suma de disciplinas, pueda mostrar el presente con crudeza y sopesar nuestro futuro. El telón corrido, con su carga metafórica, es la guillotina que nos separa de la creación de mundos mágicos.

REPENSAR lo humano y sus preguntas desde el propio escenario. El hombre moderno tiene nuevos retos y conceptos (fronteras, identidad, formas de amar, digitalización, inteligencia artificial, esclavitud contemporánea, deterioro del planeta...). En esta etapa de la gestión del Liceu queremos hablar del planeta, su decadencia y sus contradicciones. Hoy la lucidez ya no es suficiente; es hora de imaginar y (re)plantear el mundo desde el arte.

AVANZAR en la salvación del individuo. Como seres entretejidos de relatos, historias y leyendas, la ópera nos cuida y nos salva. Lo que tiene lugar en el teatro simboliza tanto los sueños como las pesadillas (realidad versus poesía). El Liceu es, por tanto, un espacio poblado de palabra, imagen e idea; una gramática sonora de combinaciones emocionales con un propósito: el rescate de una arqueología de las personas y la integración de los debates de nuestro tiempo.

DEFENDER una identidad frente al fenómeno de la globalización. La ópera es un ejemplo perfecto de la personalidad europea, pero hay que revitalizarla. En el camino para ser un centro de las artes y la reflexión, el Liceu regresa a los valores y la radicalidad que originó el género. Por otro lado, también es mediador entre público, artistas, creadores y pensadores, y es, a la vez, un agitador de conexiones y una institución viva que tiene en el género un manual para la vida de las personas.

IMAGINAR un complejo ecosistema de actividades artísticas que este año se agrupan en torno a un concepto: el paraíso. Una temporada que invita a profundizar acerca de la condición humana y sus preocupaciones, y que condensa una serie de personajes que anhelan un destino mejor. Heroínas, muertos, esperanza, tragedias, intensidad vital, resignación o principios cuestionados en el largo camino hacia el paraíso (tal vez perdido, por conquistar, insinuado, impuesto, exigido...). Así, Tamino sueña con Pamina; Mélisande o Ariadne, con el amor verdadero; Rigoletto y Wozzeck, en la paz del hogar; Mozart, en su trilogía; Da Ponte, en el valor del perdón o el Winterreise, donde la muerte es un destino consolador.

SOÑAR el Liceu es predecir el futuro, con la tradición como cómplice. En este 175.º aniversario desde la fundación del Teatre, queremos contribuir a la generación de noches inolvidables. Junto a Josep Pons y Àlex Ollé, establecemos una nueva relación con algunos artistas: Anna Netrebko, Javier Camarena, Gustavo Dudamel, Matthias Goerne, Marc Minkowski, Piotr Beczała, Sonya Yoncheva, Sondra Radvanovsky, Simon Rattle, William Christie, Xavier Sabata, Núria Rial, Jordi Savall o Rinaldo Alessandrini. Y disfrutaremos de los montajes de Katie Mitchell, Wolfgang Tillmans o Simon McBurney, entre otros. Por otro lado, una serie de voces complementarias serán las facilitadoras de preguntas en este rumbo utópico: William Kentridge y Antonio López (artistas visuales), Patti Smith (poeta), Ramón Andrés (ensayista y filósofo) y Jordi Bernadó (fotógrafo).

El Liceu, un lugar en el que refugiarnos del naufragio y buscar el ideal. Somos camino, somos destino, ¡somos PARAÍSO!

Víctor Garcia de Gomar
Director artístico del Gran Teatre del Liceu