'Aci, Galatea e Polifemo' se interpretará por primera vez en el Liceu en versión concierto el 16 de junio, con René Jacobs al frente de la Kammerorchester Basel. La cantata de Händel (1708) narra el amor de Acis y Galatea y los celos de Polifemo. Con Kateryna Kasper, Sophie Harmsen y Christian Senn. Una oportunidad única en el Liceu para redescubrir a Händel.
El maestro belga René Jacobs vuelve al Gran Teatre del Liceu el próximo martes 16 de junio dirigiendo la serenata Aci, Galatea e Polifemo de Händel, al frente de la Kammerorchester Basel y con un reparto de lujo liderado por la soprano ucraniana Kateryna Kasper, la mezzosoprano sudafricana Sophie Harmsen y el bajo-barítono chileno-italiano Christian Senn.
Aci, Galatea e Polifemo es una de las mejores obras de juventud de Händel, compuesta durante el viaje musical que emprendió a Italia en 1706 con 21 años y que supuso un punto de inflexión en su trayectoria. En solo cuatro años, Händel pasó de ser un joven compositor prometedor a convertirse en una figura de proyección europea.
Durante aquel viaje, Händel compuso algunas de sus mejores obras de juventud, como la ópera Agrippina (Venecia, 1709), el oratorio El triomf del temps i el desengany (Roma, 1707, que formará parte de la temporada 2026/2027 del Liceu), y la excelente cantata de tema mitológico Aci, Galatea e Polifemo, compuesta para celebrar las bodas de una noble dama napolitana.
Aci, Galatea e Polifemo adopta la forma de una cantata o, tal como indicó el propio Händel, una serenata a tres voces, con una acción clara y una profundidad psicológica del drama muy avanzada para su tiempo.
El argumento
El episodio que relata esta pieza es uno de los más conocidos de la mitología griega, y trata sobre el amor que une a la nereida Galatea —una ninfa marina, hija de Nereu, pariente cercano del dios Posidón— con el pastor Acis, que representa la tierra firme. Pero este amor puro y completo está amenazado: el cíclope Polifemo está enamorado de la ninfa y, cuando la descubre en brazos de Acis, se lanza contra el pastor para matarlo.
El primer ataque no tiene éxito, porque Galatea huye e invoca a su padre para salvar a Acis. Así, mediante un acto mágico, la pareja se vuelve a reunir en otro lugar apartado donde disfrutar de su amor, pero Polifemo continúa persiguiéndolos para vengarse. Finalmente, los vuelve a encontrar, mata a Acis con un fuerte golpe de maza y, mientras su amado se desangra, Galatea vuelve a invocar los poderes de Nereu: le pide que transforme la sangre de Acis en un río que desemboque en el mar. Al final, en la desembocadura, la criatura de las aguas se fundirá con él eternamente. Polifemo, resignado, acepta su derrota: el amor fiel de Galatea es más fuerte que su brazo.
Excelencia barroca bajo la dirección de René Jacobs
La serenata Aci, Galatea e Polifemo ocupa un lugar singular dentro de la producción de Händel. Es, sin duda, una de las piezas más significativas de su periodo anterior a su etapa inglesa y, al mismo tiempo, una obra casi desconocida, eclipsada por la magnitud de las óperas, oratorios y piezas instrumentales que compuso.
En el caso particular del Liceu, Händel ha sido un compositor habitual durante los últimos años, pero quedaban muchas obras suyas pendientes de estreno en el Teatro. Ahora, con este estreno liceísta de Aci, Galatea e Polifemo, se salda una deuda pendiente con una función exquisita.
El maestro belga René Jacobs, uno de los primeros contratenores y uno de los grandes especialistas mundiales en música antigua, volverá al Liceu para dirigir la Kammerorchester Basel, una formación reducida, tal como exige esta obra íntima, así como las voces de un potente trío de solistas: la soprano ucraniana Kateryna Kasper, la mezzosoprano sudafricana Sophie Harmsen y el bajo-barítono chileno-italiano Christian Senn.
La recuperación de esta primera versión en el Liceu es, no solo un ejercicio musicológico de gran calidad, sino también una cita con la historia: la oportunidad de escuchar en el Teatro, de la mano de unos intérpretes excelentes y de un director impecable, una de las piezas escénicas y amorosas más bellas del siglo XVIII.
Un magnífico regalo, en definitiva, para los aficionados a Händel y, en general, para los amantes de toda la música barroca.
Momentos musicales clave
Dueto: Aci, Galatea
«Sorge il dì»
El programa propuesto por René Jacobs para esta función comenzará con la obertura de Agrippina, la ópera más importante de las que Händel compuso en Italia. A continuación sonará íntegramente la cantata que nos ocupa, también con su propia sinfonía introductoria, y un primer número de gran belleza: el dueto en el que Acis y Galatea se despiertan después de una noche de amor y celebran la llegada de un nuevo día.
La escritura vocal de Händel en esta obra se adapta a todos los estados de ánimo. Aquí es dulce y pura; la orquesta tiene un agradable aire pastoral y, desde el primer momento, se exponen los grandes temas de la obra: el poder del amor y la grandeza de la naturaleza.
Aria, Polifemo
«Fra l'ombre e gl'orrori»
Mucho antes de que Händel impresionara al público londinense con sus arias lentas y delicadas —como el famoso Ombra mai fu de la ópera Serse—, ya había demostrado su enorme talento para expresar emociones profundas en uno de los mejores pasajes escritos para Polifemo.
Esta aria no es difícil solo por su complejidad técnica —se extiende a lo largo de dos octavas y media, todo un reto para los bajos-barítonos—, sino porque exige mantener un equilibrio emocional muy delicado: Polifemo debe mostrar al mismo tiempo su declaración de amor y su naturaleza terrible. Cuando las notas graves alcanzan su máxima profundidad y lentitud, percibimos que nos encontramos ante un monstruo herido.
Con el apoyo de: